Con un intenso puente aéreo y más de 230 patrullas, concluyó uno de los mayores despliegues conjuntos de asistencia internacional de los últimos años.
El contingente argentino que participó en la operación de asistencia humanitaria desplegada en la República Bolivariana de Venezuela regresó al país luego de completar 18 días de trabajo ininterrumpido en las zonas afectadas por los terremotos. La misión, coordinada por el Ministerio de Defensa, representó uno de los despliegues internacionales más completos realizados por las Fuerzas Armadas Argentinas en los últimos años, integrando capacidades de búsqueda y rescate, apoyo sanitario, logística, transporte estratégico, potabilización de agua y operaciones aéreas.
La operación comenzó el 25 de junio, cuando el Gobierno Nacional dispuso el envío de un primer contingente compuesto por personal militar especializado de las tres Fuerzas Armadas, un Equipo Médico Conjunto y brigadas de respuesta a emergencias. El primer escalón arribó a Venezuela durante la madrugada del 27 de junio y fue desplegado principalmente en el estado de La Guaira, una de las regiones más castigadas por el desastre natural.
Desde el inicio de la misión, el personal argentino desarrolló tareas de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, atención sanitaria de emergencia, asistencia logística y apoyo permanente a la población damnificada. El contingente estuvo integrado por especialistas en rescate urbano, binomios caninos de la Armada Argentina, médicos, operadores de plantas potabilizadoras, ingenieros, personal veterinario, especialistas en riesgo sísmico y operadores de maquinaria vial.
Ante la magnitud de la emergencia, el 1.º de julio partió un segundo escalón que reforzó el dispositivo con 16 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo medicamentos, insumos médicos, alimentos y equipamiento especializado. Este nuevo despliegue incorporó además especialistas en sanidad, salud mental, respuesta ante amenazas Químicas, Biológicas y Nucleares (QBN), nuevas brigadas militares y equipos caninos de búsqueda.
Un importante despliegue aéreo
Uno de los aspectos más destacados de la operación fue el sostenimiento de un puente aéreo permanente que garantizó el traslado de personal, carga general, víveres, insumos médicos y material logístico entre Argentina y Venezuela.
Para ello se emplearon aeronaves Embraer ERJ-140LR y Lockheed C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Argentina, que permitieron movilizar efectivos, ayuda humanitaria y equipamiento esencial durante toda la misión, en coordinación con la Agencia Federal de Emergencias.
En el propio teatro de operaciones también tuvieron un papel relevante los sistemas aéreos no tripulados (UAS), que acumularon aproximadamente 85 horas de vuelo, proporcionando reconocimiento aéreo, evaluación de daños y apoyo a las tareas de búsqueda y rescate tanto del contingente argentino como de otras agencias internacionales presentes en la zona.
Más de 210.000 litros de agua potable y 234 patrullas
Durante los 18 días de operaciones, el componente de ingenieros mantuvo en funcionamiento una planta potabilizadora que produjo cerca de 210.000 litros de agua potable, de los cuales 57.000 litros fueron envasados para su distribución entre la población afectada y para sostener las operaciones del contingente.
En paralelo, se elaboraron diariamente unas 380 raciones calientes y 150 raciones frías, mientras que la logística permitió distribuir un promedio de 1,5 toneladas diarias de combustible, agua, alimentos y otros insumos esenciales.
Las estadísticas operacionales reflejan la magnitud del despliegue: se realizaron 234 patrullas, entre ellas 90 misiones de búsqueda con binomios caninos, 108 operaciones de rescate y 36 patrullas combinadas de búsqueda y rescate.
El Equipo Médico Conjunto brindó atención primaria al personal desplegado y asistencia veterinaria a los perros de trabajo, mientras que especialistas en salud mental ofrecieron contención psicológica tanto a civiles como a familiares de personas desaparecidas y a integrantes de otros contingentes internacionales.
Asimismo, el dispositivo argentino instaló un Puesto de Descontaminación con capacidad para atender al personal propio y también a otras agencias que participaban de la emergencia.
Una misión que reafirma las capacidades argentinas
La conducción de la operación estuvo a cargo del coronel Miguel Ángel Wissinger, comandante conjunto de Protección Civil en Emergencias y coordinador de la Unidad Ejecutora del Apoyo (UNEJAP), mientras que el control operacional desde Argentina fue ejercido por el comandante Operacional Conjunto, general de brigada Héctor César Tornero.
Finalizada la fase inicial de respuesta a la emergencia y con el inicio de las tareas de recuperación de infraestructura en Venezuela, el contingente argentino emprendió el regreso al país. Como parte del protocolo posterior a este tipo de misiones, los efectivos realizaron controles médicos y psicológicos y permanecerán alojados en la I Brigada Aérea de El Palomar para completar el proceso de recepción, descanso y acompañamiento.
Con este despliegue, las Fuerzas Armadas Argentinas volvieron a demostrar su capacidad para proyectar medios aéreos, logísticos y operacionales en escenarios internacionales de emergencia, consolidando una experiencia que combina transporte estratégico, apoyo humanitario y respuesta rápida ante desastres naturales.




















