En una jornada que ya quedó marcada en la memoria colectiva, los aviones F-16 realizaron su primer y emocionante pasaje histórico sobre la ciudad de Buenos Aires, ofreciendo una postal que pocas veces se vio en el cielo de la capital argentina.
Durante la mañana de este sábado, miles de personas detuvieron su rutina para mirar hacia arriba mientras los F-16 cruzaban el cielo porteño con la precisión y presencia que los caracteriza. El sonido de sus motores reverberó entre los edificios, generando una mezcla de sorpresa, orgullo y emoción en quienes pudieron presenciar el momento.
Los cazas, parte del lote de 24 adquiridos recientemente por el país a Dinamarca, despegaron desde Córdoba y unos minutos antes de las 8:00 ingresaron al área metropolitana porteña desde el noroeste.
El pasaje, cuidadosamente coordinado por la Fuerza Aérea Argentina, simbolizó mucho más que la llegada de un nuevo sistema de armas. Representó un salto histórico para la defensa nacional, un gesto de confianza hacia el futuro y un homenaje implícito a todos los aviadores que construyeron la historia de nuestro país, especialmente a los Veteranos de Malvinas, cuyo legado sigue marcando cada avance y cada vuelo.
A los nuevos aviones se los vio aparecer desde la costanera, sobre la Nueve de Julio, donde mucha gente se congregó para verlos. El recorrido, calculado para dejar una marca visual y sonora, cruzó Plaza de Mayo, Avenida 9 de Julio, el Obelisco y la Plaza del Congreso. Los cazas ingresaron a unos 2.000 pies de altura (algo más de 600 metros) al pasar el eje central de la capital, exhibiendo potencia y velocidad como no se veía desde hacía décadas.
El sobrevuelo —una demostración de poderío aéreo y un gesto simbólico de modernización de las Fuerzas Armadas— duró menos de diez minutos y generó asombro y aplausos entre los cientos de porteños que se congregaron en distintos puntos de la ciudad.
Cientos de personas se reunieron en la Casa Rosada, el Obelisco y la Plaza de Mayo, atraídas por un espectáculo atípico y, para algunos, histórico. Mientras unos salieron a buscarlos, la mayoría se topó con la sorpresa. Hubo aplausos, gritos y muchas banderas y remeras de Argentina. Celulares en alto y asombro por el estruendo.
Tras la exhibición, los F-16 partieron rumbo a la provincia de Córdoba, donde este sábado se llevará a cabo la ceremonia oficial de recepción del nuevo material, encabezada por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa Luis Petri.
Buenos Aires fue testigo de una postal que quedará en los archivos y en el corazón de quienes la vivieron:
los F-16 surcando el cielo argentino por primera vez, un momento tan breve como inolvidable.














