La Fuerza Aérea Argentina acompañó el multitudinario Road Show de Franco Colapinto en Buenos Aires con un impactante despliegue aéreo de la Escuadrilla Histórica Mentor y un helicóptero Bell 412, en una jornada que reunió a más de medio millón de personas.
La Ciudad de Buenos Aires vivió una jornada histórica y cargada de emoción con la realización del “Franco Colapinto Road Show”, un evento que reunió a cientos de miles de personas sobre la avenida del Libertador y que tuvo como grandes protagonistas al piloto argentino de Fórmula 1 y a la Fuerza Aérea Argentina, que aportó todo el color y el espíritu nacional desde el aire.
En el marco de la visita de Franco Colapinto al país junto al equipo Alpine F1 Team, la Fuerza Aérea Argentina participó activamente del espectáculo con el despliegue de aeronaves de la Escuadrilla Histórica Beechcraft B-45 Mentor y un helicóptero Bell 412, que realizaron pasajes aéreos sobre el circuito callejero montado en el barrio porteño de Palermo.
La exhibición aérea se convirtió en uno de los momentos más impactantes del evento. Tras la entonación del Himno Nacional Argentino, interpretado por Patricio Sardelli, cantante de Airbag, las aeronaves aparecieron sobre el cielo porteño acompañando el rugido del Lotus E20 conducido por Colapinto. El sincronismo entre el vuelo de los Mentor y el sonido del motor V8 generó un clima épico que despertó la ovación de las más de 600 mil personas presentes.
La participación de la Escuadrilla Histórica Mentor añadió un fuerte componente simbólico y patriótico a la jornada. Los históricos Beechcraft B-45, aeronaves emblemáticas en la formación de pilotos militares argentinos desde finales de la década de 1950, volvieron a mostrarse ante el público como representantes vivos de la tradición aeronáutica nacional.
Además del espectáculo aéreo, el evento permitió un encuentro especial entre Franco Colapinto y los pilotos de la Fuerza Aérea Argentina. En boxes, los aviadores militares le entregaron al joven piloto pañuelos y escudos representativos de los sistemas de armas participantes, mientras que Colapinto firmó uno de los cascos de vuelo de los pilotos como recuerdo de una jornada que quedará grabada en la memoria de todos los presentes.
La Fuerza Aérea destacó que su participación buscó acercar la aviación militar a la sociedad argentina y compartir con el público un espectáculo que unió tradición, tecnología y pasión por los fierros. El paso de los Mentor y el Bell 412 recordó también el rol histórico de los aviadores argentinos y el profundo vínculo emocional que existe entre la comunidad y las alas militares del país.
Este tipo de exhibiciones aéreas forman parte de una tradición habitual en grandes competencias internacionales de automovilismo. En circuitos emblemáticos de Fórmula 1 como Silverstone o Monza, los sobrevuelos de escuadrones acrobáticos militares son parte esencial de las ceremonias previas a la carrera. En ese sentido, el Road Show de Buenos Aires dejó abierta la ilusión de que, en un futuro regreso de la Fórmula 1 a la Argentina, la Fuerza Aérea vuelva a protagonizar la apertura oficial de un Gran Premio nacional.
Actualmente, la institución atraviesa un importante proceso de modernización con la incorporación de los cazas F-16, mientras mantiene viva su historia a través de la Escuadrilla Histórica Mentor, basada en Morón, que continúa participando en festivales y exhibiciones aéreas en todo el país.
El paso de las aeronaves sobre Palermo no solo acompañó el fenómeno Colapinto, sino que también simbolizó el encuentro entre generaciones de argentinos unidos por la pasión, la velocidad, la aviación y el orgullo nacional.
Los históricos Beechcraft B-45 Mentor sobrevolaron Palermo durante la exhibición del piloto argentino de Fórmula 1 junto al equipo Alpine F1 Team. El espectáculo combinó automovilismo, aviación militar y emoción patriótica en pleno corazón porteño.














