La Argentina vive un momento histórico: los primeros seis cazas F-16 adquiridos a Dinamarca ya están en camino hacia el país y su llegada marcará el regreso definitivo de la capacidad supersónica a la Fuerza Aérea.
Tras cruzar el Atlántico y aterrizar en Natal, Brasil, las aeronaves serán recibidas este viernes en el Área de Material Río Cuarto, donde comenzará su incorporación formal. El Gobierno confirmó además un vuelo rasante sobre Buenos Aires el próximo domingo, en una jornada que promete ser tan simbólica como inolvidable para millones de argentinos.
El Ministerio de Defensa emitió un comunicado oficial que detalla el cronograma final para la llegada a la Argentina de los seis primeros cazas F-16 Fighting Falcon adquiridos a Dinamarca —parte de un programa de modernización del sistema de defensa aérea nacional—, actualmente en pleno traslado desde Europa y que ya se encuentra en Brasil tras cruzar el Atlántico.
¿Qué dice el comunicado?
La recepción formal de los F-16 en suelo argentino está prevista para el viernes 5 de diciembre, en el Área de Material Río Cuarto (Las Higueras, Córdoba). El acto estará encabezado por el ministro de Defensa, Luis Petri, y marcará la entrega oficial de las aeronaves.
El domingo 7 de diciembre se realizará el acto oficial de presentación operativa de la flota, con la presencia del Presidente de la nación Javier Milei, autoridades de las Fuerzas Armadas y representantes del Estado.
Ese mismo día está programado un vuelo rasante sobre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) —si las condiciones meteorológicas lo permiten— entre las 08:00 y las 08:45. El pasaje incluirá un recorrido sobre la Casa Rosada, Avenida de Mayo, Río de la Plata y la Avenida 9 de Julio, en lo que será una exhibición pública del poderío aéreo recuperado.
El ferry aéreo trasatlántico: escala en Natal, Brasil y ruta hacia Río Cuarto
El traslado de los cazas comenzó el viernes 28 de noviembre desde la base aérea Skrydstrup en Dinamarca. La flota —compuesta por cuatro F-16BM biplaza y dos F-16AM monoplaza— ya cumplió las primeras etapas del viaje: escala técnica en Zaragoza (España) y paso por la base aérea de Gando, en las Islas Canarias.
Actualmente la patrulla aterrizó en Natal, Brasil, su primera parada en suelo americano, después de haber cruzado el Atlántico este miércoles en su tercer día de vuelo. Desde allí emprenderán el tramo final hacia Córdoba.
De acuerdo al plan oficial, el arribo al Área de Material Río Cuarto está confirmado para el viernes 5 de diciembre. Allí las aeronaves serán recibidas formalmente, comenzando la fase de incorporación operativa.

Qué significa este desembarco
La llegada de estos F-16 representa la recuperación de la capacidad supersónica de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), perdida desde la baja de los cazas Mirage en 2015. Las aeronaves, modernizadas bajo el programa MLU (Mid-Life Update), cuentan con aviónica de última generación, sistemas de guerra electrónica, compatibilidad con armamento guiado y capacidad multirrol. El contrato contempla en total 24 cazas, con entregas progresivas hasta 2028.
El despliegue en Río Cuarto permitirá que la base técnica reciba las aeronaves, se realicen chequeos, la instalación de equipamiento logístico y comience el adiestramiento del personal implicado. Posteriormente, está prevista su asignación definitiva a la VI Brigada Aérea de Tandil.
Calendario de llegada y ceremonia
5 de diciembre – (12:00) Recepción oficial en Río Cuarto — Área de Material Río Cuarto
7 de diciembre – (08:00–08:45) Vuelo rasante sobre CABA: Casa Rosada, Av. de Mayo, 9 de Julio
7 de diciembre – (09:00) Presentación operativa con el Presidente Javier Milei y autoridades
Este itinerario marca un hito histórico: el retorno de los cazas supersónicos a los cielos argentinos.
La travesía de miles de kilómetros que hoy atraviesan estos F-16 no es simplemente un traslado logístico: es la materialización de un proyecto estratégico de defensa, un símbolo del compromiso por recuperar la soberanía de los cielos y una promesa de modernización para la aviación militar argentina. Con su llegada a Río Cuarto, empieza una nueva era para la FAA, y con el vuelo rasante sobre Buenos Aires, la sociedad podrá volver a mirar al cielo con orgullo.

La llegada de estos F-16 no es solo la incorporación de nueva tecnología militar; significa también la recuperación de un sueño largamente postergado. Es la historia de una Fuerza Aérea que nunca dejó de preparar a sus pilotos, de ingenieros que siguieron formándose, y de un país que —a pesar de las dificultades— continúa apostando por custodiar sus cielos.
En los próximos días, cuando el rugido de los motores se escuche sobre todo un país y los cazas surquen nuevamente el cielo argentino, cada mirada hacia arriba será un recordatorio de lo que somos capaces de hacer cuando hay decisión, compromiso y futuro por delante.
Un nuevo capítulo comienza para la aviación nacional… y esta vez, vuelve a despegar a velocidad supersónica.












