La principal fabricante de aviones estadounidense confirmó que, al cabo del segundo trimestre del año, registró pérdidas por US$ 1.400 millones. Asimismo, los ingresos se ubicaron en los US$ 16.900 millones, un 14,6% menos que el mismo período del año pasado.
“A pesar de un trimestre complicado, estamos logrando avances sustanciales en el fortalecimiento de nuestro sistema de gestión de calidad y en el posicionamiento de nuestra empresa para el futuro”, afirmó Dave Calhoun, presidente y CEO de Boeing.
“Estamos ejecutando nuestro plan integral de seguridad y calidad y hemos llegado a un acuerdo para adquirir Spirit AeroSystems. Si bien tenemos más trabajo por delante, las medidas que estamos tomando ayudarán a estabilizar nuestras operaciones y garantizar que Boeing sea la empresa que el mundo necesita que sea. Estamos logrando avances importantes en nuestra recuperación y continuaremos generando confianza a través de la acción y la transparencia”, agregó Calhoun.
Específicamente el sector de aviones comerciales de Boeing, los ingresos alcanzaron los US$ 6 mil millones, acusando recibo entre otras cuestiones de un ritmo de entregas inferior. En total, la empresa entregó 92 aviones y su cartera de pedidos asciende a 5.400, valuados en US$ 437 mil millones.



