Tras 20 años sin intervenciones de fondo, la terminal aérea iniciará una obra clave para garantizar la seguridad operativa y adaptar la infraestructura a las demandas del tráfico aéreo actual y futuro.
El Aeropuerto Internacional Piloto Civil Norberto Fernández de Río Gallegos cerrará por completo sus operaciones desde el 1 de septiembre hasta el 22 de diciembre de 2025, debido a una rehabilitación integral de su pista principal, la 07-25. Se trata de una intervención estructural de gran magnitud que busca resolver fallas críticas detectadas en el pavimento y asegurar la continuidad operativa con altos estándares de seguridad y sustentabilidad.
Durante casi cuatro meses, todos los vuelos comerciales quedarán suspendidos, lo que generó inquietud en los usuarios frecuentes. Sin embargo, especialistas remarcan que la complejidad técnica de la obra y el estado crítico de la pista justifican plenamente la magnitud y duración del cierre.
Una pista al borde del colapso
Luego de dos décadas sin trabajos de fondo, estudios técnicos revelaron un deterioro avanzado tanto en el pavimento rígido como en el flexible, con presencia de fisuras, bacheos, descantillados, piel de cocodrilo y desgranado en capas profundas. También se registraron deficiencias en los espesores y densidades del asfalto que, de no resolverse, pondrían en riesgo la seguridad de las operaciones aéreas.
Según los informes, varios sectores de la pista no podrían resistir un año más de actividad regular, especialmente con aeronaves como los Airbus A320 o Boeing 737 MAX 8, y mucho menos con aviones de gran porte como los A330-200, para los cuales deberá estar preparada. Cabe recordar que este aeropuerto cumple un rol estratégico como alternativa a la terminal de Ushuaia y forma parte esencial del sistema aéreo patagónico.
Una obra para el futuro
El proyecto contempla una extensión operativa de 2.750 metros de pista rehabilitada, apta para el tráfico aéreo actual y proyectado. También se implementarán tecnologías sustentables, como mezclas asfálticas semicalientes (WMA), que disminuyen la huella ambiental y los costos de ejecución.
Además de reforzar la infraestructura, la obra busca alinear al aeropuerto con estándares internacionales, asegurando eficiencia, durabilidad y menor impacto ambiental.
Alternativas para los pasajeros
Durante el cierre, la opción más cercana será el Aeropuerto de El Calafate, ubicado a unas 3 horas en vehículo desde Río Gallegos. Las autoridades locales y las aerolíneas están evaluando coordinaciones de transporte terrestre para facilitar los traslados durante el período de inactividad.
Desde la terminal recomiendan a los pasajeros consultar con anticipación a las compañías aéreas y agencias de viaje para reprogramar vuelos o planificar rutas alternativas.
La rehabilitación de la pista 07-25 representa un paso indispensable para modernizar la infraestructura y garantizar la operatividad segura de uno de los principales aeropuertos del sur argentino.





